martes, 12 de agosto de 2014

¡ Pero cuánto sabemos los españoles!

Cuando estás lejos tiendes a crearte una idea de cómo son las cosas que has dejado atrás. Da igual si has pasado toda tu vida allí, una vez que te vas, tú inventas y recuerdas solo lo que quieres y así el pensamiento de casa es siempre agradable. Y echas de menos cómo te sientes cuando en tu cabeza te imaginas en casa. Idealizas lo que era tu vida.

Cuando te vas al extranjero puedes pasar a ser de aquellos que llevan la "cara fea" de tu país allá donde vaya o, por otra parte, puedes unirte al grupo de los que prefieren contar la otra cara de su hogar.
Si eres de este último tipo de personas, una vez en el extranjero, te dolerán y/o molestarán los comentarios exagerados o ignorantes que puedas recibir sobre tu hogar. Incluso en algunos momentos no podrás aguantar las ganas de volver a tu (idealizado) hogar...pero cuando vuelves no te encuentras lo que esperabas. El golpe es duro. O quizá sí sabías que la realidad iba a ser otra, pero de todas formas vas a llevarte algún que otro golpe.

Os cuento alguna de las piedras con las que me he tropezado desde que, hace ya un mes y medio, volví de Canadá.

Dejadme que os informe de una faceta de la esencia del español que posiblemente ya conocéis, y es la madera política que tenemos todos y cuánto sabemos acerca de nuestro país y de todo su funcionamiento gubernamental.
Hablar de política se nos da a todos de maravilla, somos expertos y jugamos en equipo: una caña y su tapa son los mejores compañeros. Cuánto sabemos los españoles.

Al grano.
El caso es que, en Canadá,, en varias ocasiones se compadecieron de mí por venir de un país tercermundista como es España (?).
Se rieron de que somos unos vagos que no tenemos colegios o no estudiamos.
Se lamentaron de la corrupción de los políticos.
Envidiaban que en España solo se sale de fiesta y que nadie va a trabajar.
...
Yo en ese momento tenía España idealizada en mi mente y aunque leía las noticias de la crisis y la situación nacional, los punto y argumentos que me presentaban ciertos canadienses (tanto adolescentes como profesores) , yo era embajadora de la Marca España y defensora de mi patria.

Ahora volvemos al día de hoy en España.

Resulta que ya he escuchado muchas discusiones sobre temas de política desde que vine y pese a que no en todos he participado, he acabado harta.

Gente de edades muy variopintas se convierten en pensadores y políticos a la par que beben su cerveza.
-La educación española es una basura y además ahora que suben el precio... ¿qué se creen los políticos?
-Los políticos son una panda de inútiles y corruptos, mientras en otros países son honestos.
-Gente con distintos títulos universitarios e idiomas y no hay trabajo para ellos, qué mierda es este país!
-...


A todos les parece un país hundido e incluso algunos coinciden con mis canadienses y consideran a España un país tercermundista.

Yo, por curiosidad, pregunté a unos con los que discutía de política, ¿qué país consideraban ellos que iba bien?¿Qué era para ellos "ir bien"?¿Qué es para ellos un país desarrollado, viendo que "España es tercermundista"?¿Y civilizado?
Los invité a que dejaran las comodidas de vivir con papá y mamá y se marchasen entonces, a Alemania, por ejemplo, o el país que para ellos fuese bien. Les pedí que pasasen allí una temporada , y luego volviesen. A ver si encontraban qué copiarles para hacer de España un lugar más desarrollado, civilizado y que fuese bien.

"Es que en España se está muy bien..."

Claro que estamos todos muy bien cuando solo criticamos y y esperamos sentados a que nos traigan en bandeja todo lo que necesitamos. Los adolescentes repetimos en el colegio o donde vayamos lo que oimos en casa. Todos los españoles valemos de presidente del gobierno, por favor, si es que somos listísimos.

Yo solo he pasado 10 meses en el extranjero. Recuerdo que me decían antes de irme que viese cómo funcionaba allí la educación y cambiara la de nuestro país a mejor. Que me fijase en todo un poco en general.
Después de estudiar un año fuera, doy gracias por la educación española y lo que me traigo de Canadá es que si tienes dinero para invertir, las instalaciones hacen práctica la educación. Pero en contenido...bendita España.
Los políticos españoles y los temas de corrupción NO SON España si no unos cuántos chorizos colocados a dedo que se han aprovechado de su situación. Pero nos olvidamos que aunque no lo oigamos tanto, corrupción hay en todos los países.

Pero comparar, por ejemplo, Canadá con España sería en otra entrada.


A todos nos vendría bien una temporadita en el extranjero para abrir esas mentes y ver que al final, España, no está tan mal.


P.D. Todo esto no quita que dejemos que unos inútiles nos gobiernen.


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