domingo, 30 de junio de 2013

Cuenta atrás.

A dos meses escasos de dejar España todavía no me he concienciado de los 10 meses que voy a pasar sin mi gente. Pero no voy a sufrir ni agobiarme por adelantado, sino lo que llegue pues a superarlo.

Yo con mis amigas sigo saliendo normal y sin mencionar Canadá en todo el día. Pero yo en el fondo, pues oye, voy guardándome sus risas, sus miradas, sus voces.

En mi casa no ha cambiado el trato hacia mi persona por parte de mis padres y hermanos. De hecho, sigo teniendo que ordenar mi cuarto, tender o barrer.

De lo que estoy convencida es de que más me vale aprovechar la oportunidad. Porque si después de 10 meses sin mi familia y amigos no aprendo bien inglés...pff...


Que ya no queda nada.
Que comience la cuenta atrás.

martes, 25 de junio de 2013

Cuando haya acabado de hablar, por favor, se calla.

Solo me queda irme.
Prácticamente todo está organizado para mi viaje a Canadá.

Ahora tocan las despedidas, algún que otro llanto y concienciarse de que va en serio: que me voy.

El otro día, fui al médico. Y resulta que me mandaron unas pruebas de la alergia urgentes de antibióticos. Pues cuando fuimos al mostrador a pedir la cita supuestamente urgente, nos dieron cita para dentro de dos meses. Cuando yo ya no esté, si Dios quiere.
Mi madre insistió en conseguir otra fecha, y entonces el administrador nos preguntó el por qué de tanta prisa.
Yo no sé ni para qué contestó mi madre, porque no me gusta dar explicaciones y menos cuando no son necesarias. De hecho muchas veces cuando alguien empieza a justificarse, digo una frase que no recuerdo dónde leí ni de quién era, pero que la verdad es genial: "No des explicaciones: tus amigos no las necesitan y tus enemigos no las creerán".

Y diréis: ¿qué tiene que ver el pobre funcionario? Pues nada. El hombre ni amigo ni enemigo, me tocó las narices y ya está.

El caso, que mi madre tan habladora y simpática le explicó mi viaje a Canadá con todo lujo de detalles. Y va el señor me mira y me dice: " ¿Tan mal están las cosas que tan joven tienes que irte? Vamos, no me parece a mí,¿eh?"
Y me lo comenta sin preguntarme si su opinión sobre ese tema valía para algo.

En fín, que solo Dios sabe si hago bien o mal en irme a Canadá pero el tiempo dirá, y ya se verá. Y, como diría mi profesora de Lengua: "Todo tiene fácil arreglo, menos que te mueras, así que tira que no hay que tener miedo".


jueves, 20 de junio de 2013

FIN DE CURSO: Hasta siempre compañeros.

Nueve meses en el colegio y, como un bebé nace, nosotros dejamos la rutina atrás y entramos de cabeza en el ansiado verano.
Podría haber sido un curso más, pero este ha superado todas las expectativas. Ha brillado.

Si pienso en el primer día, me imagino la cara de idiota que se me debió de quedar al ver que en mi clase éramos 25 chicas y tan solo 8 varones.
Más charlatanas (/es) no hemos podido ser. Pero, ¿y lo amigos que nos hemos hecho? A costa de la paciencia de los profesores, eso sí. Aún así, no hay mal que por bien no venga.

Ya solo pensar que no voy a ver los mismo caretos cada mañana, que no voy a reírme con y de los mismos, que nuestras bromas no las van a entender otros... no sé, se me encoge el corazón.

Parecerá una tontería, pero en el aula, a veces más parecida a una cámara de gas por ciertos olores corporales. hemos hecho florecer una bonita amistad.

Y cómo no, ahora entran en escena los carceleros, también llamados profesores, que no nos dejan llevar pantalón corto, nos controlan la longitud de la manga corta y de la falda del uniforme, que nos castigan por asomarnos al pasillo o por comer dentro del edificio...
Los que están ahí para dar clases de lo más aburridas ( no todas,¿eh?) y fastidiarte con un examen. Pero esos que también juegan al fútbol contigo, bailan, te llevan de excursión, te ponen películas, hacen juegos, cuentan chistes o, simplemente, están, que no es poco.

Quizás sea porque el año que viene, Dios mediante, no voy a estar aquí con todos ellos, lo que me ha hecho disfrutar y saborear cada mañana más.

Que, según me cuentan, la educación por tierras canadienses es de un nivel superior. Pero, ya os contaré, si la calidad de compañeros y profesores supera a la de los que dejo en esta España querida.


Así que, como dice Dani Martín en una de sus canciones: "Gracias fue tan bonito por darme tanto,  y gracias lo llevo dentro y vive conmigo"

miércoles, 19 de junio de 2013

Mejor luchar por algo que vivir para nada.

En esta semana de clase que está para los exámenes de recuperación pero que solo vamos los aprobados, véase pues la organización de este sistema educativo, nos dedicamos a ver películas en clase. Muy útil y productivo, sí.
A mi me encanta ver películas ¿eh? Pero prefiero verlas agustito en el sillón y en mi tele.
En el fondo nos lo pasamos bastante bien estos días, porque puedes hacer lo que quieras porque si te castigan sin recreo o mandándote a tu casa pues más bien es un premio.

Pero yo quería compartir algunas preguntas que me hago a mi misma al ver películas como 'Los Miserables' o 'Valkiria'. Espero que las hayáis visto para entenderme.
Aparecen hombres que, por defender sus principios y la libertad, luchan sabendo que el precio a pagar es su vida.
Y yo me pregunto: si debes cuidar tu vida, que es el regalo más grande,¿arriesgar la tuya y la de tu familia por el bien de las siguientes generaciones es correcto? O, ¿matar y morir tú por luchar contra la desigualdad?
No sé si a la conclusión que llego tras reflexionar es convincente pero es que a mí me parece admirable y digno de recordar la valentía de aquellos que se negaron a callarse ante las injusticias.
Luego me imagino que en algún momento de mi vida me tuviera que enfrentar yo a una situción similar,¿sería capaz? ¿Capaz de dejar todo cuanto quieres y una vida tranquila y organizada porque los que viene detrás que ni conocerás vivan mejor? Esa respuesta está madurando aún.


Pero parece que no soy la única que valora la actitud de esos héroes.
En Alemania, a la Resistencia que organizaron la operación Valkiria y que perecieron les dedican lo siguiente:

-No soportaron la vergüenza.
Resistieron.
A costa de sacrificar sus apasionadas vidas por la libertad, la justicia y el honor.-