sábado, 10 de enero de 2015

¿Y dónde ha quedado su derecho a la vida? #JesuisCharlie II

Dejando a un lado la estupidez de Willy Toledo afirmando la falsedad del ataque terrorista y su supuesto montaje, me gustaría centrarme en algo importante.

El ataque a Charlie Hebdo, no atenta contra las bases del mundo occidental por haber atacado la libertad de expresión, como se viene diciendo en todos los medios de comunicación, sino por haber quitado el derecho a la vida de aquellos que resultaron muertos.
¿De qué les sirve a los doce asesinados el derecho a la libertad de expresión si les han arrebatado el derecho más importante y primordial sin el que ningún otro  tiene importancia?
¿Dónde ha quedado su derecho a la vida?

Nos hemos lanzado todos a defender la libertad de expresión, colocándolo por encima de todo, olvidando un detalle importante. Y es que, los periodistas ya no viven.
¿No deberíamos denominar el ataque de forma correcta? No es un atentado contra la libertad de expresión,no.
Es un atentado contra la vida humana.

¿Se han destrozado los despachos del semanario francés? Puede reconstruirse.
¿Se han partido lapiceros? ¿Se han destrozado hojas, ordenadores..? Se repone fácilmente.
Pero, ¿cómo devolver la vida a los asesinados?
"[...]¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos." —Gandalf

No quiero alargarme mucho, simplemente repetir lo que ya dije en una ocasión y es la falta de identidad del mundo occidental. Una sociedad que se ha autoengañado repitiendo que todo vale y todo está bien, olvidándose de que, igual que el bien existe: también lo hace el mal.

No sé cómo harán los altos cargos para luchar contra la amenaza terrorista, pero lo que sí sé es que debemos recuperar lo que es nuestra identidad: nuestra cultura y raíces. Mantenernos firmes ante la llegada de unos ideales de muerte y radicalismo que la yihad trae consigo.

Y, no olvidar que la vida hay que defenderla y cuidarla.


Sí a la vida.

viernes, 9 de enero de 2015

Menos #JeSuisCharlie, hipócritas

Es increíble lo egoístas que somos en los países desarrollados.

Gracias a Dios que el ébola había "desaparecido", y volvíamos a vivir en paz.
Porque, ¿a quién le importan los miles de muertos que está dejando en Africa?
No nos pongáis más sobre el ébola en las noticias, por favor, que ya estamos hartos de oir sobre eso, parece gritar esta moderna e hipócrita sociedad.
Y así es como cerramos la puerta a las necesidades de los países subdesarrollados, "ojos que no ven, corazón que no siente".

Y ahora que ya estaba superado el pánico por una epidemia que podría haber acabado con nuestra cómoda vida, 'Charlie Hebdo' sufre un atentado terrorista que deja 12 muertos y es entonces cuando despertamos de ese empanamiento ante el sufrimiento ajeno y recordamos que la amenaza yihadista es real.

¿ #JeSuisCharlie ? Por supuesto. Pero, ¿es que acaso no soy cada una de esas 76.021 personas que han sido asesinadas en Siria a manos de los Islamistas en 2014? 

Todos los telediarios y periódicos son un hervidero de preguntas y respuestas sobre el terrible atentado en París. Minutos de silencio por los que resultaron muertos. Manifestaciones en defensa de la libertad de expresión. Revolución de las redes sociales. Portadas de todos los periódicos y revistas en apoyo de Charlie Hebdo...

Pero nadie se acuerda de lo que pasa fuera de la burbuja en la que nosotros tuvimos la suerte de nacer. Nadie se acuerda de los que mueren por el ébola, nadie reconforta a las viudas y  huérfanos.
Nadie tiene tiempo para los muertos que deja el Estado Islámico.
Nadie se para a pensar que detrás de esos números hay personas, hay familias, hay una vida, una historia.

Los gritos de auxilio de nuestros vecinos del continente de abajo se pierden entre el ruido de las calles y el sinfín de noticias, mensajes, emails, tweets y fotos que nos rodean a diario.


¿Cuántas personas han de morir más para que nos empiece a importar? ¿Cuál es el precio que esa gente está pagando por la paz? 


¿Por qué no pensamos un poco más en los demás?
(Porque somos egoístas hasta límites inexplorados)