lunes, 14 de noviembre de 2011

TESTIMONIO GUADALUPE 2011


Alguien dijo alguna vez:
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar". Pero nosotros, los cristianos, seguimos un camino, el que nos muestra Cristo. Seguimos Sus huellas de la mano de María.
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Nos animamos a ir a esta peregrinación para que la llama y la gracia recibidas en la JMJ no se apagaran.
Cuando conocimos a los compañeros del grupo 1, con el que íbamos a caminar y compartir esta nueva aventura, nuestra idea de grupo concebida en la JMJ se desvaneció. No sabemos como, pero la gente más mal educada de toda la peregrinación fue a parar a nuestro grupo, quedando compensado con unas chicas que nos hicieron sonreír.
La primera etapa de 8 Km., la hicimos la noche del viernes. Íbamos a oscuras pero sabiendo que la luz de la Virgen nos guiaba siempre.
Todo el cansancio y sueño que teníamos se lo ofrecimos a Maria, rezándola un Rosario. Al llegar a Alía celebramos la Eucaristía. Al terminarla cenamos y después nos fuimos a dormir en un colegio bastante apretadas en las aulas.
Al día siguiente, pasamos la mañana con el grupo realizando diversos talleres relacionados con el tema del día: "Y vosotros, Quien decís que soy yo?"
Al final de la mañana antes de la hora de comer, tuvimos misa. Ese día no pudimos disfrutar de la siesta, ya que, nada más terminar de comer partimos camino a Guadalupe.
Solo 12 Km. nos separaban entonces de la Virgen, y con esa única motivación, ya que los encargados de motivarnos y animarnos con la música no hicieron un gran trabajo, comenzamos la marcha.
Cada vez la mochila nos pesaba más, nos dolía todo y empezábamos a desesperar. Fue entonces cuando en el descanso para reponer fuerzas preguntamos a Rubén, diácono de nuestra parroquia, cuánto quedaba, nos respondió lo siguiente:"Cuando terminemos de bajar... (Aún no habíamos acabado la subida) Ahí nos entro una alegría creyendo que ya llegaríamos, concluyo la frase:"entonces quedarán 4 Km.". Y la alegría que iluminó nuestras caras, desapareció. Entonces cuando rezamos un rosario, nuestro animo fue en aumento.
Y entonces: allí se veía Guadalupe, nuestra meta.
Por todas partes se escuchaba: "No queda nada" y canciones como: "Por amor (bis 5) Hemos venido a ver a la Virgen y el camino nos da igual".
Cansados, mojados pero con una gran sonrisa y felicidad, entramos victoriosos en Guadalupe. La gente se asomaba a los balcones a nuestro musical paso por las calles, y nosotros les animábamos a unirse. Todos nuestros pensamientos se centraron en María, olvidando todo cansancio o dolor. Ya habíamos llegado, había merecido la pena recorrer aquel camino superando los obstáculos que nos hacían pensar en abandonar. Con perseverancia, teniendo a Jesús como compañero y a María como guía, pudimos hacerlo.   
Al llegar a ver a la Virgen recibimos con su mirada maternal el ánimo y la fuerza que solo ella puede dar.
Después fuimos a alojarnos a un gran auditorio. Las de Orden hicieron algo muy inteligente: nos mandaron colocar todas nuestras cosas para a los 10 minutos decirnos que lo recogiéramos puesto que íbamos a cenar  allí.
Ya entrada la noche tuvimos una vigilia en compañía del Excelentísimo Arzobispo de Toledo Don Braulio. Aunque los ojos se nos cerraban por el cansancio, sus palabras sencillas no cayeron en saco roto.
El domingo por la mañana, antes de la misa, tuvimos una charla después reunión por grupos y tiempo libre por el pueblo. Mientras esperábamos a entrar en la iglesia tuvimos tiempo de charlar y narrar las aventuras que pasamos en el campamento del MEJ.
Después de la misa, durante la comida que fue en el auditorio, un grupo de música cristiana iba preparando su actuación. Pasamos la siesta al son de su música, canciones conocidas como “Alma misionera”, “Tómalo”…
Cuando terminó, esperando a que nos llamaran a los de Toledo capital, nos tumbamos en el suelo con dos amigas más formando un cuadrado. Estábamos tan enfrascadas en nuestra conversación que no nos enterábamos de nada. Preguntábamos de vez en cuado a un amigo que siempre nos respondía que no habían nombrado a Toledo. Hasta que al no ver a ninguna chica en el auditorio preguntamos a uno de los encargados, ¡Toledo capital había salido hacía ya mucho! Rápidamente corrimos hacia donde estaban las maletas: solo quedaban ahí en un rincón las nuestras. Las cogimos y allí íbamos las cuatro corriendo por las calles de Guadalupe. Gracias a Dios, el autobús estaba lejos y pudimos alcanzar a nuestros conciudadanos a tiempo y reírnos del despiste.
Ya estábamos de vuelta, dando gracias a la Virgen por ese maravilloso fin de semana y pidiéndola poder volver el año que viene.


                                            Marta y María   14 años
                                            Toledo

domingo, 13 de noviembre de 2011

EL ÁRBOL DE LA VIDA


Siempre me molestaba la insistencia de mi padre en enterarme de bien de la película que iba a ver. Cuando quedaba para ir al cine tenía que informar en casa sobre el filme, y ellos  indagaban acerca de ella. Nunca me gustó  eso, pero desde el pasado sábado que vi El árbol de la vida, mi idea ha cambiado.
Tras la recomendación de mi abuela sobre la película mi hermano se animó a verla. Después fueron mis padres. Todos ellos contaban lo mismo, la gente cuando terminaba la película (o antes de que lo hiciera) salían diciendo que no se habían enterado de nada. Consecuencias de meterse a una película sobre la que no sabes nada.
El sábado mi padre que había estado pensando, reflexionando e investigando sobre ella, quería volver a verla y aclarar algunos puntos. Entonces, nos fuimos con él: Inés, Javier y por supuesto, yo. De camino al cine mi padre nos explico el planteamiento de la película para que no nos pillara desprevenidos. También nos contó un poco de qué trataba para que no nos perdiéramos como la gente que no entiende nada.
Es una película original, en el planteamiento y en la manera de contar la historia. Es muy simbólica, identifica en varios momentos algo de la vida real con una imagen: como una metáfora en la poesía. Es complicada y hay que prestar mucha atención (cosa complicada con tu hermano haciendo ruido con los hielos del refresco y las chuches constantemente).
Sinopsis
La película sigue el viaje de la vida del hijo mayor de una familia de clase media de los años 50, Jack, desde la inocencia de su infancia hasta la desilusión de sus años como adulto mientras trata de reconciliar la complicada relación que tiene con su padre (Brad Pitt). Jack (interpretado por Sean Penn en su edad adulta) se ve una alma perdida en un mundo moderno, buscando respuestas a los orígenes y al sentido de la vida mientras se cuestiona la existencia de la fe.



Algunos comentarios de internet sobre la película en los que se puede apreciar con claridad la ignorancia de la sociedad, a excepción de algunos:
-Acabo de venir de verla, me ha parecido maravillosa, aunque reconozco que no es para todo el mundo, hay que estar familiarizado con lo espiritual.
-Película pésima por lo lenta, parece un documental de la 2. Da la impresión de tomadura de pelo.
-Entré sin saber de que se trataba. La verdad que es muy lenta y con poco dialogo... No es el tipo de película que me gusta, aunque creo que tiene un contenido filosófico y espiritual. Es la primera vez que veo que se van antes de que termine el film.
-Un tostón de película, unas imágenes de documental que podría haber visto en la tele y gratis, unos actores desaprovechados, en fin que perdida de tiempo, mejor que suplicio.
-Soy  de fútbol y puedo asegurarles que lo que transmite la película se puede ver en la cara de felicidad de chicos  que por un segundo se olvidan de sus problemas cotidianos por una pelota, el mensaje es vivir el instante como si fuera el último y el interpretar que la vida no es algo creado espontáneamente sino algo pensado.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Bodas y prejuicios



Se trata de una de mis películas favoritas. Es una adaptación actual  de un clásico de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio. En esta versión nos encontramos algunos nombres cambiados con respecto a la novela, como que no es la familia Bennet sino Bakshi. La película nos cuenta la historia de la familia Bakshi y la obsesión de la madre por encontrar el marido ideal para sus cuatro hijas, especialmente a la librepensadora Lalitha. Esta última conoce a dos jóvenes caballeros ingleses que parecen no caerse muy bien, Darcy(Martin Henderson)y  Wickham. Tras algunos encuentros y desencuentros, ella comienza a tontear con uno, a pesar de las serias advertencias del otro. Y entretanto la madre de Lalitha ya ha concertado una cita en su casa con un joven y divertido pretendiente, Mr. Kholi. Mucho de romance, algún toque cómico explosivo y unos números musicales de un ritmo y alegría maravillosos.

La plícula, por supuesto, acaba bien y está recomendada para los amantes del cine romántico.