viernes, 26 de julio de 2013

Los inescrutables caminos del Señor...

Un día, como otro cualquiera, un tren rumbo a Galicia sale de Madrid. Cientos de planes e ilusiones en los vagones. Y el exceso de velocidad en una curva truncó de golpe todo.

"¡Santiago y cierra, España!"
El grito de guerra de antaño resurgió y de una manera u otra, puso en marcha a todo un ejército español.

Vecinos anónimos, reparo y asco a un lado, se lanzaron a ayudar. Bomberos en huelga se pusieron manos a la obra sin dudar. Médicos fuera de servicio acudieron sin ser llamados. Miles de donantes aportaron su granito de arena.
La magnitud de la tragedia era desconocida.
Las víctimas mortales iban en aumento.

Un infierno para tantas madres, hijos, hermanos, amigos...

"Pero de aquel día y hora nadie sabe..." (Mateo 24:36)
¿Acaso alguno de los que se montaron en aquel tren sabía lo que iba a ocurrir? ¿A alguno se le ocurrió pensar que sería la última vez que se despediría de aquel amigo? ¿La última vez que veía sonreír a su hijo? ¿La última vez que discutía con su hermano?

¿Acaso no nos puede tocar a ti o a mi mañana? ¿O pasado?

"Al atardecer te examinarán del amor."

Dios no juega a los dado con nuestras vidas. Todo está pensado por el Señor, y Él solo busca nuestro bien.

Ayudemos pues, con nuestra persona y con nuestras oraciones.

#PrayForSantiago


miércoles, 24 de julio de 2013

¡El que sea valiente que me siga!

Guerra civil española. Barbastro, un pequeño pueblo del norte. 51 seminaristas claretianos. Encarcelados. Ejecutados. Eliminados.
¿Punto para la España anticlerical?

Podría haberse quedado en eso. Unas palabras que informan de un hecho como otro cualquiera ocurrido en tiempos de guerra. Pero entonces, ¿qué hace de esos muertos algo distinto?

Es sencillo. Detrás de aquellos fusilamientos no existe un complot ni tan siquiera una inclinación política... simplemente un gran Amor.

A ese medio centenar de jóvenes se les presentó dos opciones: renegar de su fe y vivir o morir .

Y, claro, en este momento hasta yo podría dar el paso y con valentía entregar mi vida. Pero a la hora de la verdad, ¿quién se mantendrá firme?¿Quién tendrá la fortaleza de defender aquello en lo que cree?

Ellos la tuvieron.
Eligieron ser mártires. Eligieron el sufrimiento. Pero supieron ver en su dolor, caricias cariñosas de Dios desde el cielo.
Las dudas les acecharían pero habían construido su vida sobre roca y tenían con ellos al Rey entre reyes: la victoria estaba asegurada.

                                       Y triunfaron.
Con una sonrisa subieron al cielo.
Porque como a Bernardette la Virgen de Lourdes, los seminaristas claretianos recibieron una promesa de felicidad, no para este mundo, sino para el otro.

Punto para la España católica.

"Soy Tu soldado, siempre a Tu lado yo he de luchar. Contigo siempre y hasta que muera una bandera y un ideal. Por ti, Rey mío, la sangre dar"

sábado, 20 de julio de 2013

Sueña y te quedarás corto.

Santa María de la Huerta, Barbastro, Fonz, Huesca, Javier, Leyre, Lourdes, Zaragoza.

Una semana intensa de peregrinación que me ha hecho pensar y recolocar mis prioridades.
¿Qué quiero conseguir? Pues como San Felipe de Neri: "yo prefiero el Paraíso".
Prefiero el Paraíso.


Parece una meta difícil, pero desde que estuve en Lourdes puedo afirmar con seguridad que la Virgen María siempre te ayuda. Ella te lleva de su mano al cielo.

En una de las charlas nos contaron un cuento que aunque ya conocía, me encantó.

-Eran tres árboles que hablaban entre ellos contándose qué sueños tenían y a qué querían llegar. El primero de ellos dijo:" Yo quiero convertirme en el cofre que guarde el tesoro más valioso del mundo". El segundo, por otra parte, quería ser la embarcación de los mejores navegantes del mundo. Y, por último, el tercer árbol contó su sueño: "Yo no quiero ser cortado, para poder siempre señalar al cielo".
Llegaron un día los leñadores y cortaron el primer árbol. Y aquel que quería ser una gran cofre, acabó convertido en un sencillo pesebre.
También cortaron el segundo árbol que en lugar de ser un gran barco, terminó siendo la barca de unos pobres pescadores.
Los leñadores al llegar al tercero también lo cortaron mientras este lloraba al pensar que no volvería a apuntar al cielo. A este árbol lo hicieron tablas y quedó guardado en un almacén.
Pero la vida da muchas vueltas, y quizá cumples tu sueño de manera distinta a la que habías imaginado.
El primer árbol convertido en pesebre, una noche fue testigo del nacimiento de un niño. Sirvió de cuna y vio cómo reyes y pastores se arrodillaban ante Él, y supo que ese Niño era el mayor tesoro del mundo.
El segundo árbol, una baquita, una noche de tormeta vio cómo un hombre se ponía en pie y calmaba las aguas, y supo que aquel era el mejor marinero del mundo.
Y aquel árbol cuyo sueño era tan solo señalar al cielo pero quedó convertido en dos tablas, fue recogido por un soldado y entregado a un hombre ensangrentado. El hombre besó esas tablas en las que luego sería clavado. En forma de cruz fue elevado, y desde entonces sigue señalando al cielo.-

"Sueña y te quedarás corto"




martes, 9 de julio de 2013

¡Hasta la vista!

Es importante rodearte de buena gente que te vaya a ayudar. De amigos.
Van a ser los que te arropen y empujen a seguir adelante. A veces, quizá, no te das cuenta de quiénes van a estar ahí. Pero cuando llegan los momentos difíciles o más complicadillos, se quedan los de verdad.

Ya sabéis que me voya a Canadá, que me costó decidirme. Pero que finalmente, me voy. Pues ayer quedamos unas cuantas amigas para bañarnos en casa de una de ellas, supuestamente. Cuando llegué, resultó ser una fiesta sorpresa de despedida :')

Me emocioné varias veces. Como para no hacerlo. Había distintas pancartas, os las pongo aquí:













Como broche final me pusieron un video de despedida que me habían preparado. Eh, genial. Con las bromas que juntos hemos compartido y las tonterías que solo nosotros entendemos. Hasta profesores se animaron a participar.


Yo solo puedo dar las gracias de corazón una vez, porque son especiales y aunque no lo sepan son esas palabras de ánimo que me empujan a seguir adelante.

Y el curso que viene en Canadá, pese a estar ellos a miles de kilómetros de mi, los llevo muy dentro.

G R A C I A S.


P.D. ¡¡Nos vemos a mi vuelta chicos!!