sábado, 23 de agosto de 2014

"La soledad es estar rodeado de gente"

Hay días que lo ideal sería tener una casita en la montaña para dejar la ciudad tan "civilizada y desarrollada" y estar a solas contigo mismo. Otros días lo ideal sería llamar a ese amigo con el que te gusta pasar el rato y no necesitáis a nadie más. 
Pero lo ideal no existe. Es como el crime perfecto, solo existe en tu mente y en el papel.

Luego, en la vida real, no tienes dinero para tu refugio en la montaña o esa persona está lejos.

Hubo una conversación hace algo así como cuatro años que de vez en cuando recuerdo. Se acercaba alguna celebración en casa y organizando los invitados había uno que se quedaba un poco descolgado y les preocupaba, a los mayores de la casa, que se sintiera solo. Entonces tuve que abrir yo la boca para iluminar a mi ignorante familia con una increíble solución: "pues no pasa nada, invitamos a mucha gente y así es imposible que se sienta solo"
Y entonces uno de mis hermanos me contestó: "Marta, es más fácil que se sienta solo con mucha gente que si es una fiesta pequeña porque si somos pocos la gente se va a preocupar más si alguien se ve solo que si hay muchos invitados que posiblemente nadie se fije en él"
A mi esa respuesta me pareció una chorrada. Ya no,¿eh? Ahora ya sé que tener mucha gente a tu alrededor no te hace estar acompañado.

A mi me pasa. Yo, cuanta más gente hay, más sola me siento. Y reitero lo que dije en otra entrada, con contar un amigo, ya eres afortunado. 

Pero al parecer todos somos amigos con todos y todos "nos queremos mucho" y siempre vamos a estar ahí pase lo que pase. Y todo es mentira, y todos lo sabemos. 

Así que seguiremos fingiendo qué amigos somos todos, sin parar a preguntar al de al lado cómo se siente o si necesita algo.
 
Total, es más fácil así. Ser un amigo en las buenas y en las malas no es tan fácil.

Hasta la próxima, "amigos".

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