Entradas

Año nuevo, entrada nueva

Estas Navidades las he pasado en casa. Tenía muchas expectativas puestas en estos días, y, aunque las cosas no han salido como esperaba, tampoco me puedo quejar. Me he fijado en que, de verdad, no quiero crecer. No quiero que nadie crezca a mi alrededor. Me gustaría volver atrás en el tiempo y que el reloj se parase para no avanzar más. Y, sobre todo, querría que todos volviésemos a ser niños en Navidad. Todo era tan distinto cuando éramos pequeños... Los móviles han sustituido a los juegos de mesa: ahora hay menos risas y, sin embargo, muchas sonrisitas a la pantalla; ahora hay ratos largos de silencio... y, eso no era antes así. "Las cosas cambian" sí, pero algunas  no deberían cambiar nunca.  Por ejemplo, el espíritu navideño que se tenía de niño, el poner el árbol y el belén en familia, el reconocer el héroe que hay en tus padres como hacías en la niñez, el escuchar a los mayores, el esperar a los Reyes Magos, el saber perdonar... Me duele ver a la gente perdi...

Esta va por tí, España

Imagen
Tanta  gente escupiéndote y pisoteándote, mi querida España, ¿en qué momento dejaste que tu imagen se confundiera con la de los políticos que dicen gobernarte? Ya que todo el mundo, sin importar la edad, sexo o clase social se dedica a criticar este, nuestro país, me vais a permitir quitar el polvo al pasado y, a ver si entonces se lucha contra aquello que nos hace mal (políticos, corrupción, paro...) en lugar de autosuicidarnos, tirando piedras a España. El otro día en clase de Historia, llegamos al tema de la Inquisición y mi profesor nos contó algo que me animó a volver a escribir en el blog. Resulta que la Inquisición se considera una brutalidad española y no se sabe por qué se ha etiquetado a España como el país inquisitorio por excelencia. Una brutalidad fue sin duda y en parte llevada a cabo por nuestra gente, pero ni fuimos nosotros los que la instauramos ni los que se llevan el premio a la "Inquisición más eficaz", por decirlo de alguna forma.  Al parec...

to any fairy Godmother out there

Imagen
I love dreaming. I love planning a future that may not happen in the end, but it's pretty while i imagined it. That's why i'm so in love with the idea of ending high school this year and starting this whole new stage of my life. I'm working hard to go to university. In my dreams I end up in some cool university placed in Canada. France, England... probably just going to get, the farthest, to Madrid. And best of luck to me with that last option as well. My worst nightmare is staying in this town. Never leaving and actually getting used to this life. "why?" i'm asked all the time by family and friends, "is this that bad?". It's not about being bad or good, it's just about learning. I'd love to live in different places so the experiences you carry on with you are priceless. In my dreams I get to do all that. And i adore it. Right now, they're only dreams. Who knows if they'll come true? I hope i'm brave enough to cha...

i'll give anything to move out

Imagen
I hate this. I hate how I hate myself. I hate how I don't find someone I can trust. I hate not being able to stop thinking. I hate not being able to make the ones around me understand how I feel, what I went (and I'm going) through. I hate how they just judge me for what the see form outside. Yes, I act different from what I used to. I hate how the stupid ideas of beauty this society creates end up in my mind as the right stuff. I hate that so much. It makes me hate myself when I look in a mirror, it even makes me hate myself in people's eyes. What can I do? Even though I have my own ideas and moral, I'm surrounded with that shit and eventually I believe it like everybody else does. I used to be pretty strong or that's what people told me and I only believed. Where is that strength? This summer's been shitty. I've become so insecure about myself and people's opinions actually hurt me. Sometimes they're playing around... but it still hurts....

"La soledad es estar rodeado de gente"

Hay días que lo ideal sería tener una casita en la montaña para dejar la ciudad tan "civilizada y desarrollada" y estar a solas contigo mismo. Otros días lo ideal sería llamar a ese amigo con el que te gusta pasar el rato y no necesitáis a nadie más.  Pero lo ideal no existe. Es como el crime perfecto, solo existe en tu mente y en el papel. Luego, en la vida real, no tienes dinero para tu refugio en la montaña o esa persona está lejos. Hubo una conversación hace algo así como cuatro años que de vez en cuando recuerdo. Se acercaba alguna celebración en casa y organizando los invitados había uno que se quedaba un poco descolgado y les preocupaba, a los mayores de la casa, que se sintiera solo. Entonces tuve que abrir yo la boca para iluminar a mi ignorante familia con una increíble solución: "pues no pasa nada, invitamos a mucha gente y así es imposible que se sienta solo" Y entonces uno de mis hermanos me contestó: "Marta, es más fácil que se sienta s...

¡ Pero cuánto sabemos los españoles!

Imagen
Cuando estás lejos tiendes a crearte una idea de cómo son las cosas que has dejado atrás. Da igual si has pasado toda tu vida allí, una vez que te vas, tú inventas y recuerdas solo lo que quieres y así el pensamiento de casa es siempre agradable. Y echas de menos cómo te sientes cuando en tu cabeza te imaginas en casa. Idealizas lo que era tu vida. Cuando te vas al extranjero puedes pasar a ser de aquellos que llevan la "cara fea" de tu país allá donde vaya o, por otra parte, puedes unirte al grupo de los que prefieren contar la otra cara de su hogar. Si eres de este último tipo de personas, una vez en el extranjero, te dolerán y/o molestarán los comentarios exagerados o ignorantes que puedas recibir sobre tu hogar. Incluso en algunos momentos no podrás aguantar las ganas de volver a tu (idealizado) hogar...pero cuando vuelves no te encuentras lo que esperabas. El golpe es duro. O quizá sí sabías que la realidad iba a ser otra, pero de todas formas vas a llevarte algún que...

Al final va a ser verdad eso de que a los amigos lo cuentas con los dedos de una mano

Imagen
¿Qué es un amigo? ¿Quién es tu amigo? ¿Quién va a estar ahí cuando las cosas vayan mal? ¿Qué es la amistad? ¿Tiene fecha de caducidad? ¿Dónde encuentras un amigo verdadero? Hay por Internet un artículo titulado "Para qué sirve una amiga" y en él explican la amistad verdadera de esta forma: La amistad verdadera no es como el buen vino, que sólo se saborea en la mejor de las ocasiones, sino que es como una botella normal y corriente, porque está ahí, dispuesta a ser abierta y disfrutada a cualquier hora en cualquier día. Por supuesto hay momentos en los que todos nos sentimos un poco más solos. Pero conocidos tienes muchos, y la mayoría te caen bien y no tienes problema en pasar el rato con ellos. Y todo parece ir bien, porque en realidad, todo va bien. Hasta que os separáis un poco, o algo va mal o necesitas a alguien. No para salir y reir, si no para sentarte y hablar o simplemente que su presencia te calme. Y entonces, tomas un momento para contar cuántos amigos tiene...