Adelante.
Me propuse manter un informe semanal de mi aventura canadiense pero me ha sido imposible. Así que, como más vale tarde que nunca, vamos con estas dos últimas semanas. Lo último que conté fue el partido de Baseball al que fui. Pues la semana pasada fui a mi primer partido de Hockey sobre hielo en Windsor (Spitfires). Hacía un poco de frío y como no tengo ni idea de este deporte pues estaba perdida. Lo que se me quedó marcado fue la escena en la que dos jugadores se empezaron a dar puñetazos y, resulta que está permitido, nadie hizo nada y un muchacho con el labio partido y la camiseta ensagrentada fue motivo de vítores y aplausos. Curioso, curiosísimo. El momento triste de estos días fue la despedida de unas españoles que se volvían ya a España. Por una parte me dan envidia: están ya en su camita, en su casa, con su gente... Pero por otra tengo esa sensación de vértigo dentro de todo lo nuevo que me queda aquí por descubrir. Y a pesar de que he tenido mis momentos de bajones, me ale...