Canadian life.
Feliz como una perdiz me encuentro por estas tierras. Ni que decir tiene que echo de menos todo, pero me he dado cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y de la maravillosa oportunidad que he recibido. Semana sin uniforme, presentación del Budismo aprobada y con nota, obra de drama mejor olvidar (porque me lucí de una manera...), thanksgiving... Al final no hay tiempo para aburrirse. Ya me voy sintiendo más integrada y me alegro de que pase el tiempo porque dejo de ser "the Spanish girl" y empiezo a ser Marta. Ya se van estableciendo vínculos y voy conociendo el ambiente. Poco a poco añado contactos al teléfono para el famoso "texting" (los sms son gratis) y se podría decir que mantengo conversaciones más allá de las diferencias entre los dos países. También voy haciendo amistad con la alemana que se queda todo el curso, Vanessa. Se ha unido a Anna y a mi en el Gym depués de clase y ya vamos conociendo a los muchachos que comparten sudores con nosotras. Eso...