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29 de agosto de 2013 -The start-

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Mala noche. Con el cambio de horario (6 horas menos) me he desvelado continuamente. Pero luego por la mañana he hablado por skype con mis hermanos y primas varias, y con momento de lágrimas incluido me ha encantado. Hemos ido con mis hermanos canadienses, Doreen y Axel, ha comprar el uniforme. Y digo hemos porque Miranda, una de las becadas de Windsor, ha venido a pasar el día con nosotros porque su host family tenía funeral. Así que ha sido genial. No me lo podía creer cuando he salido de casa, pero hacía mucho mucho calor.  Hemos comprado el uniforme, y aunque ya os enseñaré fotos, os aviso: es horrible. El centro comercial es muy diferente a los que conozco de España y solo tenemos una tienda en común: Claire's. Hemos comido en una especie de McDonal's, y en ese momento me ha enviado mi hermano Ignacio la foto que ha cortado de mi y han puesto de fondo de pantalla y me emocionado un poquito. Pero Doreen y Miranda me han hecho reír.  Veinte minutos de t...

28 de agosto 2013 -Todo llega-

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Lo que parecía tan lejano; ese futuro que de pronto de un día para otro se abrió ante mi con aquella beca... pues llegó. Aquí me encuentro, en Canadá. Tenía muchas ganas de conocer a la familia y en aquel último vuelo, de Toronto a Windsor con otras tres becadas, no me puse nerviosa. En cambio, reconozco que "el gran vuelo" (Amsterdam-Toronto)fue horrible. Al principio me dormí un rato, empecé cientos de películas y no acabé ninguna, hable, leí, hice crucigramas en grupo, no acabé nada...y lloré. Llore agobiada. Tras 7 horas en el avión y con un trecho todavía por delate hasta llegar a Toronto, las cosas no se ven con mucho optimismo. Iba viendo  en la pantalla cómo mi avión, se alejaba de Europa. Miles de recuerdos y la sensación de dejar la mitad de mi, o lo que es mas: mi esencia, resultaba terrible. Muy triste. No paré de pensar en mi padre, en mi madre, en mis hermanos... No sabía como iba a sobrevivir sin gritar a mis hermanos, ni reírme con sus bromas o ve...

Nos separa un charco. Pero 6.381,14 kilómetros, imponen.

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En general, la gente me toma por una chica dura y fría. Pero en el fondo soy de lo más sensible. Y no voy a mentir: me encanta llorar. Aunque sea por una tontería, porque cuando te calmas te quedas más tranquila. Sacas fuera un poco de esa tensión, nervios, tristeza o alegría que llevabas dentro. Y con esto de irse diez meses a Canadá, pues las despedidas abundadn. Unas no son muy emotivas pero otras... otras son de las que duelen. Sabes que no es tanto tiempo, que puedes seguir hablando. Pero no vas a tener sus abrazos, besos, sonrisas cómplices, miradas...  A mí, que sigo emocionándome con la muerte de Mufasa en El Rey León, no os podéis imaginar lo que lloro al decir adiós (con sabor de "hasta pronto"). Aunque aquí me queda una semana, ya hay personas que llevo sin ver un mes. Y a ellas, en lugar de diez meses, serán once sin verlas. Y no lo quiero pintar tampoco tan triste, porque va a ser una experiencia genial. Que voy por voluntad propio, que yo acepté esa beca...

Volar alto aunque sea con vértigo.

"No construyas muchos castillos en el aire, que con la primera brisa solo quedarán ruinas" Mejor ir viviendo poco a poco . Paso a paso. Porque no hay un guión establecido y de un día para otro la vida te cambia de personaje. ¿Y si en vez de planear tanto, voláramos un poco más alto? Piénsalo. Todo lo que dejas de conocer por miedo. Todo lo que dejas de disfrutar por miedo. Nunca tomes una decisión por temor. Y no es que sea malo sentir mideo. Es humano, es normal. Siempre sentirás miedo: por perder a alguien, por arriesgar demasiado... Pero no debe impedirte avanzar. Jamás. Mírate. Eres más valiente de lo que crees. Solo arrastras las piedras que los demás te han hecho cargar por envidia. Sácudelas. Aprende a amar el viento y alza el vuelo.

Soñando voy.

Soñar despierta me encanta. Organizar mi vida, mis estudios, trabajo, decorar la casa que tendré, los viajes que haré... Me entrentengo y es que lo disfruto. Voy fichando ropa, muebles, gente, peinados, paisajes... que luego añado a mis planes mentales. Obviamente sé que no sucerá como lo imagino y, que posiblemente no tenga nada que ver. Y lo mismo es que soy adolescente, pero en el fondo, cuando pase esta "etapa" yo quiero seguir soñando. No solo vidas futuras,¿eh? He sido una doncella medieval, he pintado en las cavernas prehistóricas, he organizado guerrillas en la Guerra de Indepencia y también en la Revolución Francesa... Soy bastante infantil. Cuando leo un libro, no me ciño a la descripción. E incluso a ratos paro de leer e imagino qué hubiera puesto yo en lugar de lo que el autor escribió. No suelo estar de acuerdo con los finales.. así que me lo invento. Hasta tengo planes para cuando visite Francia, Austria o Suiza. En ese caso con que se cumpla la part...

Los inescrutables caminos del Señor...

Un día, como otro cualquiera, un tren rumbo a Galicia sale de Madrid. Cientos de planes e ilusiones en los vagones. Y el exceso de velocidad en una curva truncó de golpe todo. "¡Santiago y cierra, España!" El grito de guerra de antaño resurgió y de una manera u otra, puso en marcha a todo un ejército español. Vecinos anónimos, reparo y asco a un lado, se lanzaron a ayudar. Bomberos en huelga se pusieron manos a la obra sin dudar. Médicos fuera de servicio acudieron sin ser llamados. Miles de donantes aportaron su granito de arena. La magnitud de la tragedia era desconocida. Las víctimas mortales iban en aumento. Un infierno para tantas madres, hijos, hermanos, amigos... "Pero de aquel día y hora nadie sabe..." (Mateo 24:36) ¿Acaso alguno de los que se montaron en aquel tren sabía lo que iba a ocurrir? ¿A alguno se le ocurrió pensar que sería la última vez que se despediría de aquel amigo? ¿La última vez que veía sonreír a su hijo? ¿La última vez que disc...

¡El que sea valiente que me siga!

Guerra civil española. Barbastro, un pequeño pueblo del norte. 51 seminaristas claretianos. Encarcelados. Ejecutados. Eliminados. ¿Punto para la España anticlerical? Podría haberse quedado en eso. Unas palabras que informan de un hecho como otro cualquiera ocurrido en tiempos de guerra. Pero entonces, ¿qué hace de esos muertos algo distinto? Es sencillo. Detrás de aquellos fusilamientos no existe un complot ni tan siquiera una inclinación política... simplemente un gran Amor. A ese medio centenar de jóvenes se les presentó dos opciones: renegar de su fe y vivir o morir . Y, claro, en este momento hasta yo podría dar el paso y con valentía entregar mi vida. Pero a la hora de la verdad, ¿quién se mantendrá firme?¿Quién tendrá la fortaleza de defender aquello en lo que cree? Ellos la tuvieron. Eligieron ser mártires. Eligieron el sufrimiento. Pero supieron ver en su dolor, caricias cariñosas de Dios desde el cielo. Las dudas les acecharían pero habían construido su vida sobre...